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2012
Como ya dije en el post sobre la tienda de arroz, por esas fechas visitamos un pueblo llamado Akabane (赤羽). Allí por lo visto no hay mucho interesante pero ya que teníamos que ir, en vez de hacerlo deprisa y corriendo, preferimos dar una vuelta y ver que era lo más interesante. Resultó que lo más llamativo era la presa roja, y de ahí el nombre (Aka-rojo, Sui-agua, Mon-puerta), así que para allá que nos fuimos.
Antes de llegar vimos un rio realmente ancho, que separaba propiamente la ciudad de la zona de la presa, que se encontraba nada más cruzarlo.
Cruzando ese puente se llegaba a una zona totalmente verde donde pudimos ver a mucha gente haciendo barbacoas.
Caminando desde esa zona de barbacoas ya nos fuimos acercando a la presa, que era bastante impresionante.
Según parece la presa la usaban para proteger el pueblo de las subidas del río ya que se construyó a raiz de una gran inundación que tuvo lugar en 1910 después de la que más de un millón de personas tuvieron que dejar sus hogares. Actualmente parece que hay otra presa azul mucho más grande que es la que se usa.
A la izquierda de la presa había como una pequeña isla donde se podía estar muy tranquilo. Casi no había nadie, y por lo que se ve debe ser un buen sitio para pescar. Esta era la vista de la zona de las barbacoas desde la pequeña isla al lado de la presa.
La presa nos pillaba un poco a tras mano, pero mereció la pena visitar la zona.
Antes de llegar vimos un rio realmente ancho, que separaba propiamente la ciudad de la zona de la presa, que se encontraba nada más cruzarlo.
Cruzando ese puente se llegaba a una zona totalmente verde donde pudimos ver a mucha gente haciendo barbacoas.
Caminando desde esa zona de barbacoas ya nos fuimos acercando a la presa, que era bastante impresionante.
Según parece la presa la usaban para proteger el pueblo de las subidas del río ya que se construyó a raiz de una gran inundación que tuvo lugar en 1910 después de la que más de un millón de personas tuvieron que dejar sus hogares. Actualmente parece que hay otra presa azul mucho más grande que es la que se usa.
A la izquierda de la presa había como una pequeña isla donde se podía estar muy tranquilo. Casi no había nadie, y por lo que se ve debe ser un buen sitio para pescar. Esta era la vista de la zona de las barbacoas desde la pequeña isla al lado de la presa.
La presa nos pillaba un poco a tras mano, pero mereció la pena visitar la zona.
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