07
-
03
-
2014
Desde que llegué a Japón me he dado cuenta de la cantidad de tiendas que abren y cierran. No porque sea más habitual que en Madrid, que puede ser, sino porque aquí cada vez que se abre una nueva tienda las tiendas vecinas le regalan unos ramos de flores muy vistosos.
Esto suele pasar siempre que se abre cualquier nueva tienda, y además es fácil ver quienes son los vecinos "majetes" porque en todos los ramos siempre se pone "Para XXXX, de YYYYY". En la foto anterior se puede ver en el ramo de más a la derecha que se le ha enviado a la nueva tienda de los pollos (天下鳥ます), con el letrero en rojo, de parte de los vecinos del "Bar Hijiki" (que es justo el bar a la izquierda).
El formato no es que cambie demasiado de un ramo a otro, así que seguramente será una de las típicas cosas que los japoneses tienen que hacer "porque lo hace todo el mundo", con lo que será la típica formalidad obligada para llevarse bien con los vecinos.
La parte buena de esto es que casi seguro que las floristerías ya tienen packs medio preparados y simplemente con llegar y decir "vengo de la tienda YYYYY y quiero que le mandes las típicas flores de apertura a XXXX" ya sirva porque casi todos los ramos son idénticos.
Lo mejor de abrir una tienda en Japón es que te aseguras que vas a tener bastantes clientes durante unas dos semanas más o menos (según dure el querer conocer la nueva tienda de la gente del barrio). Esto unido a que a los japoneses les da por hacer colas para casi todo hace que el local parezca muy popular, con lo que más gente se anima a conocerlo.
La misma tienda a la mañana siguiente. Como se puede ver gracias a los ramos de flores es una nueva apertura, así que lo mismo la cola que había la noche anterior desaparezca en cuestión de unos pocos días más.
Esto suele pasar siempre que se abre cualquier nueva tienda, y además es fácil ver quienes son los vecinos "majetes" porque en todos los ramos siempre se pone "Para XXXX, de YYYYY". En la foto anterior se puede ver en el ramo de más a la derecha que se le ha enviado a la nueva tienda de los pollos (天下鳥ます), con el letrero en rojo, de parte de los vecinos del "Bar Hijiki" (que es justo el bar a la izquierda).
El formato no es que cambie demasiado de un ramo a otro, así que seguramente será una de las típicas cosas que los japoneses tienen que hacer "porque lo hace todo el mundo", con lo que será la típica formalidad obligada para llevarse bien con los vecinos.
La parte buena de esto es que casi seguro que las floristerías ya tienen packs medio preparados y simplemente con llegar y decir "vengo de la tienda YYYYY y quiero que le mandes las típicas flores de apertura a XXXX" ya sirva porque casi todos los ramos son idénticos.

Lo mejor de abrir una tienda en Japón es que te aseguras que vas a tener bastantes clientes durante unas dos semanas más o menos (según dure el querer conocer la nueva tienda de la gente del barrio). Esto unido a que a los japoneses les da por hacer colas para casi todo hace que el local parezca muy popular, con lo que más gente se anima a conocerlo.
La misma tienda a la mañana siguiente. Como se puede ver gracias a los ramos de flores es una nueva apertura, así que lo mismo la cola que había la noche anterior desaparezca en cuestión de unos pocos días más.
compras, costumbres, cotidiano, tiendas