10
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02
-
2014
Este sábado cayó la que era la mayor nevada en Tokio de los últimos 20 años.
Yo solo puedo compararla con la nevada del año pasado, aunque no es lo mismo porque este año no salimos a la calle durante el temporal.
Por la mañana no había caído aún demasiada nieve y la foto desde la terraza recordaba a la del año pasado. La mayor diferencia es que este año no paró de nevar al medio día sino que siguió hasta bien entrada la tarde, con lo que el paisaje final que nos esperaba al día siguiente parecía bastante más nórdico que la pasada vez.
Las barras de tender la ropa amanecieron con este aspecto.
¡¡¡Estaban llenas de carámbanos!!!
Las casas de los vecinos estaban completamente cubiertas de nieve
Y el pasillo de entrada a nuestra casa también estaba cubierto: Casi totalmente impoluto a excepción de unas pocas huellas.
A eso de las 2 de la tarde saqué el metro para medir a ver como iba la nevada, y tenía buena pinta, aunque aún le quedaba por subir ya que solo iba por los 10cm.
Mientras tanto la nieve no hacía más que caer y caer. Parecía que no iba a parar nunca ya que desde que nos levantamos hasta ese momento estaba cayendo en abundantes cantidades sin haber parado en ningún momento.
¡¡El nivel de la nieve por la noche ya había alcanzado casi los 20 centímetros!! Y parecía que iba para largo
El paisaje de esa noche no tenía casi nada que ver con el que había hacía tan solo unas horas.
Una gran nevada, que según dijeron en las noticias debió llegar hasta los 25cm de altura, aunque parece que finalmente llegó hasta los 27cm.
Esta nevada me recordó mucho a la que hubo en Madrid hace unos años donde también se tuvieron que suspender vuelos porque el aeropuerto no podía operar despegues ni aterrizajes, al igual que sucedió aquí, que los vuelos de varias compañías fueron suspendidos.
Creo que ambas ciudades están poco preparadas para la nieve (aunque al final siempre se acabe derritiendo sola después de echarle un poco de sal). La mayor diferencia la veo en el caso de Tokio, ya me da la impresión de que como la gente la quita de en frente de sus casas apilándola en montones para dejar via libre a los coches y los peatones, es probable que en Tokio la nieve dure más días.
Yo solo puedo compararla con la nevada del año pasado, aunque no es lo mismo porque este año no salimos a la calle durante el temporal.
Por la mañana no había caído aún demasiada nieve y la foto desde la terraza recordaba a la del año pasado. La mayor diferencia es que este año no paró de nevar al medio día sino que siguió hasta bien entrada la tarde, con lo que el paisaje final que nos esperaba al día siguiente parecía bastante más nórdico que la pasada vez.

Las barras de tender la ropa amanecieron con este aspecto.


Las casas de los vecinos estaban completamente cubiertas de nieve
Y el pasillo de entrada a nuestra casa también estaba cubierto: Casi totalmente impoluto a excepción de unas pocas huellas.

A eso de las 2 de la tarde saqué el metro para medir a ver como iba la nevada, y tenía buena pinta, aunque aún le quedaba por subir ya que solo iba por los 10cm.
Mientras tanto la nieve no hacía más que caer y caer. Parecía que no iba a parar nunca ya que desde que nos levantamos hasta ese momento estaba cayendo en abundantes cantidades sin haber parado en ningún momento.
¡¡El nivel de la nieve por la noche ya había alcanzado casi los 20 centímetros!! Y parecía que iba para largo

El paisaje de esa noche no tenía casi nada que ver con el que había hacía tan solo unas horas.
Una gran nevada, que según dijeron en las noticias debió llegar hasta los 25cm de altura, aunque parece que finalmente llegó hasta los 27cm.
Esta nevada me recordó mucho a la que hubo en Madrid hace unos años donde también se tuvieron que suspender vuelos porque el aeropuerto no podía operar despegues ni aterrizajes, al igual que sucedió aquí, que los vuelos de varias compañías fueron suspendidos.
Creo que ambas ciudades están poco preparadas para la nieve (aunque al final siempre se acabe derritiendo sola después de echarle un poco de sal). La mayor diferencia la veo en el caso de Tokio, ya me da la impresión de que como la gente la quita de en frente de sus casas apilándola en montones para dejar via libre a los coches y los peatones, es probable que en Tokio la nieve dure más días.
cotidiano, sorpresas, tiempo