07
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03
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2013
Recordando la visita del Edo Kiriko (江戸切子) me vino a la mente el día que fuimos a un bar bastante curioso llamado "The Lockup".
La temática del bar esta ambientada en la estética carcelaria, donde las habitaciones son pequeñas celdas, los camareros van vestidos de policías e incluso a la entrada también tiene toques poco habituales.
Los platos por lo general no tenían nada de particular a parte del nombre, pero donde si que se habían puesto creativos era en los cócteles, que además de tener nombres graciosos algunos en concreto tenían un aspecto que de verdad asustaba un poco
Lo que se puede ver en el mortero es una oreo que había que triturar para añadir al vaso de precipitados que esta a su lado. Un "Hágalo-usted-mismo" en toda regla, ¿Eh?.
Durante algunos momentos en el local simulaban que se había producido una "fuga" de prisión y empezaban a verse a policías por todos los lados y también a algún personaje asomándose a las celdas-habitaciones dando sustos a más de uno como oiréis en el video
Un sitio de lo más curioso y con unos cóckteles que a pesar de que a alguno le asuste la pinta que tienen no estaban nada mal.
La temática del bar esta ambientada en la estética carcelaria, donde las habitaciones son pequeñas celdas, los camareros van vestidos de policías e incluso a la entrada también tiene toques poco habituales.

Los platos por lo general no tenían nada de particular a parte del nombre, pero donde si que se habían puesto creativos era en los cócteles, que además de tener nombres graciosos algunos en concreto tenían un aspecto que de verdad asustaba un poco


Lo que se puede ver en el mortero es una oreo que había que triturar para añadir al vaso de precipitados que esta a su lado. Un "Hágalo-usted-mismo" en toda regla, ¿Eh?.
Durante algunos momentos en el local simulaban que se había producido una "fuga" de prisión y empezaban a verse a policías por todos los lados y también a algún personaje asomándose a las celdas-habitaciones dando sustos a más de uno como oiréis en el video
Un sitio de lo más curioso y con unos cóckteles que a pesar de que a alguno le asuste la pinta que tienen no estaban nada mal.
quedadas, restaurantes